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Yo nunca voy a necesitar un detective…. – Seguro?

¿PARA QUÉ Y A QUIÉN LE PUEDE SER DE UTILIDAD UN DETECTIVE PRIVADO?
La vendedora de la zapatería de al lado de casa, nuestro médico de toda la vida, el gerente de una multinacional, el revisor del autobús, la mamá de esa niña tan revoltosa de la guardería, el profesor de música de mi sobrino, la vecina del tercero, el propietario de mi vivienda de alquiler… Todas estas personas tienen algo en común. Todos son ciudadanos que un día pueden precisar de los servicios de investigación de un Detective Privado. La ficción de nuestra profesión o lo que se muestra en televisión u otros medios visuales dista mucho de nuestra realidad diaria. Más bien, nada tiene que ver. Nuestras investigaciones están enfocadas a obtener pruebas legales de situaciones cotidianas y habituales que puede sufrir cualquier persona en su día a día. Pruebas que posteriormente y de ser necesario podrán presentarse ante un Tribunal.

TODO EL MUNDO PUEDE INVESTIGAR A TODO EL MUNDO?

No! Cualquier ciudadano puede requerir de un Detective Privado en algún momento, pero no cualquier ciudadano puede investigar lo que quiera o a quien quiera. Quien contrata debe tener un interés legítimo, tal y como indica la Ley. Un interés o motivo que vaya más allá de la simple curiosidad. Un interés legal, económico o de peso suficiente y demostrado que justifique la investigación. Por poner un ejemplo; yo puedo contratar un Detective Privado para investigar si mi pareja me es infiel, pero no puedo contratarlo para que realice un seguimiento de la pareja de mi mejor amiga porque creo que le es infiel deseo abrirle los ojos a mi amiga. Debe ser “la amiga” quien contrate la investigación.

QUÉ PASA CUANDO UN CIUDADANO DECIDE OBTENER PRUEBAS POR EL MISMO?

De entrada el Detective Privado es el único profesional habilitado para obtener pruebas, realizar vigilancias, seguimientos, etc…Finalizados los estudios correspondientes de tres años de duración es el Ministerio del Interior quien nos hace entrega de la correspondiente licencia, TIP - numero de identidad personal –, que nos permite realizar nuestro trabajo de forma legal.

Cuando un ciudadano decide ahorrarse los costes de un Detective Privado y obtener el mismo las pruebas las garantías de las mismas se reducen considerablemente. Hablando de forma práctica y dejando de lado la ilegalidad, dichas pruebas no tendrán valor alguno ante el juez al no ser objetivas ni imparciales por haber sido obtenidas por una de las partes. Ni se podrá demostrar al juez que no han sido manipuladas o alteradas. El juez se basará siempre en pruebas obtenidas por el único profesional habilitado para ello, el Detective Privado. En el momento del juicio los Detectives debemos asistir para ratificar nuestro informe y declarar como peritos o testigos. Nuestras pruebas son siempre consideras imparciales y no serán puestas en duda, otorgando así a nuestros informes una garantía judicial muy elevada.

LAS PRISAS EN ESTA PROFESIÓN NO SON BUENAS.

Clientes que desean contratar una investigación con prisas, para empezar ahora mismo un seguimiento. Clientes que te llaman a las 20:00 h. para que a las 20:45 h. estemos vigilando a su pareja porque cree ha quedado para cenar con su amante. Si algo tenemos en común todos los Detectives es “paciencia”. Las prisas en esta profesión solo sirven para que un servicio salga mal. Cada servicio debe ser planificado antes de iniciarlo. Cada cliente y cada caso tienen características propias que debemos analizar antes de salir a la calle. Mire usted, si su pareja le es infiel hoy a las 20:45 h. también lo será la semana que viene o cualquier otro día. Los Detectives debemos tener la capacidad de improvisar pero sobretodo de tener paciencia y planificar. En esta profesión, el cliente no es quien decide ni manda. Un buen Detective debe, por el bien de la investigación y para que el cliente quede satisfecho con los resultados, saber decidir, saber cuándo decir que no a un cliente y ser quien dirija el caso.

NUNCA NOS PILLAN LOS INVESTIGADOS?

Por suerte no. Ese es nuestro trabajo: saber ver sin ser vistos. Saber buscar el mejor punto de vigilancia. Saber vestirnos y adaptarnos a cada ambiente. Saber actuar con normalidad. Tomar siempre las precauciones necesarias que requiera cada situación para pasar desapercibidos y no levantar sospechas.

Hay que tener presente que una persona que no sospecha que puede ser investigada no sale a la calle pendiente de su entorno. Las personas que seguimos es porque algo hacen que va en contra de la legalidad o de la verdad, sin embargo, no por ello piensan que un Detective las va a seguir.

Existen casos, muy escasos por suerte, en los que el cliente no ha podido evitar poner en alerta al investigado (habitualmente sucede en los casos de infidelidad) “amenazándolo” de que lo va a vigilar o que personalmente ya lo ha seguido por su cuenta y ha sido descubierto. Esto para lo único que sirve es para complicar nuestro trabajo y es en estos mínimos casos en los que es habitual que el investigado se comporte de forma recelosa con su entorno y esté más atento de lo habitual. Cuando detectamos durante el seguimiento una actitud desconfiada por parte del investigado, lo indicado es interrumpir la vigilancia y retomarla pasada unos días o semanas.

Nuestro consejo es siempre el mismo y se basa en nuestra experiencia: una persona que hace algo que no debe hacer (desde el trabajador que dedica horas laborales a fines personales, como el progenitor que trabaja en negro para no abonar la pensión de alimentos, como la persona que es infiel, etc..) seguirá haciéndolo por mucho que la parte interesada le ponga sobre aviso o le diga que lo va a vigilar. La única diferencia es que tomará más precauciones a la hora de hacer lo que no debe, complicando así nuestra labor de investigación debiendo invertir más horas de las necesarias de vigilancia y esto finalmente incrementará los honorarios del cliente.

Deje que quien hace lo que no debe siga haciéndolo, no le ponga en sobre aviso. Seguirá haciéndolo, puede estar seguro. Simplemente deje que un Detective Privado haga su trabajo.

CURIOSIDADES DE ESTA PROFESIÓN.

- España es el único país donde nuestra profesión requiere de estudios universitarios. Somos los mejor formados.
- Actualmente existen unas 4000 licencias de Detective Privado en España. Aunque no todos están en activo o ejerciendo. La licencia es un número único que nunca se traspasa a otro Detective.
- No llevamos armas. El hecho de ser Detective no te otorga el derecho de trabajar llevando un arma.
- Estamos sometidos al control del Ministerio del Interior, con inspecciones anuales de la policía y regulados por lo que marca la Ley de Seguridad Privada LSP 5/2014 del 4 de abril.
- Existen más Detectives hombres que mujeres, aunque las mujeres tenemos más ventajas en esta profesión; pasamos más desapercibidas lo que nos favorece en los seguimientos y vigilancias,
obtenemos información con más facilidad, podemos cambiar nuestra apariencia muy fácilmente, tenemos más intuición y agilidad mental (algo muy necesario en esta profesión).
- La principal, imprescindible y más necesaria cualidad de un Detective debe ser “la paciencia”. Paciencia para esperar dentro de un vehículo 12-15 horas o más fijando la mirada en una puerta con el fin de grabar una prueba de 5 segundos. Cuando tienes esos 5 segundos la satisfacción es máxima.
- La mejor época del año para nuestro trabajo es la primavera o el otoño, cuando los días no son tan cortos y el calor no es agobiante. Los meses de verano son los peores si trabajas en un lugar de clima muy caluroso. En una vigilancia de horas no puedes beber continuamente para refrescarte ya que muchas veces no hay posibilidad de ir al baño ni bajar del vehículo. Tampoco puedes mantener el motor encendido y poner el aire acondicionado ya que llamas demasiado la atención. Si bajas las ventanas eres más visible. La época de invierno, al contrario de lo que puede parecer, al menos para mí, no es tan dura como el verano. Mantas en el vehículo y ropa térmica para las vigilancias en la calle. Y eso que soy de sol y calor!
- Al contrario de lo que se cree, las infidelidades son los temas que menos investigamos actualmente los Detectives.
- Somos gente normal y corriente. Gente con quien te puedes cruzar en la calle cada día y nunca pensarías cual es nuestra profesión.
- Las cualidades de un buen Detective; paciencia, saber ser actor, improvisación, más paciencia, sangre fría, capacidad analítica, mente abierta, más paciencia, decisión, ideas claras, un poco más de paciencia, capacidad de observación, independencia, curiosidad mental, memoria, capacidad de adaptación y más paciencia. Pero sobretodo: VOCACIÓN.
Sin vocación esta profesión tiene fecha de caducidad muy corta.

Autor: Mª José Vicente - Detective Privado L.2237

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