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¿Hay normas para educar? ¿Podemos seguir alguna pauta que sirva de línea guía?

Dicho de otra manera, ¿es posible aunar unas pocas normas razonables que podamos usar todos (padres, tutores y educadores) de forma práctica y eficaz? Desde nuestro centro de formación hemos visto la necesidad de editar unas pautas básicas de comportamiento, auditadas por múltiples profesionales, que servirán para todos los que tratamos con menores, en especial aquellos padres que se ven superados por el comportamiento de sus hijos. Vamos a verlos en forma resumida:

1.- Educar en valores.
Educar en valores supone enseñar desde pequeños el significado de la generosidad, la empatía, el respeto a los demás, a los animales y a la naturaleza, el altruismo, etc. y nos permite llevar una vida plena. Es el punto más importante de todos y debe impregnar todos los ámbitos de la vida incluyendo, sobre todo, la familia y la escuela.

2.- La lectura, una gran aliada.
Para todas las edades y situaciones posibles la lectura es el mejor método de aprendizaje. Leer un buen libro nunca es perder el tiempo, todo lo contrario, se traduce en un pensamiento más fluido, capacita a mantener durante más tiempo la concentración, permite sentirnos más relajados y ocupa un tiempo libre que entre semana (de lunes a jueves) no debe ser empleado viendo la Tv ni jugando con las consolas.

3.- Participar en las tareas domésticas.
Los niños tienen que aprender a realizar las tareas básicas que les capacitan para vivir en familia: ordenar su cuarto, hacerse la cama, preparar la mochila con las asignaturas del día siguiente, llevar el plato a la cocina después de comer, etc. Con la edad se les irá dando más responsabilidades haciéndoles participar en el resto de tareas rutinarias de la casa, no como un castigo, sino como parte de una tarea común.

4.- La organización (cada cosa en su momento y un tiempo para cada cosa).
La organización nos obliga a dos cosas imprescindibles para cualquier persona: tomarnos un momento para poner por escrito un plan de acción y elaborar prioridades.
Con una sencilla agenda escolar, un planning semanal y un adecuado seguimiento se resuelven la mayoría de los problemas derivados de una falta de organización, sobre todo con niños con tendencia a procrastinar (dejar todo para luego de forma compulsiva).

5.- Teléfonos móviles (Smartphones) a partir de los 14 años y sin datos hasta los 16.
Hay que ser muy contundentes, el smartphone es una herramienta de trabajo no un juguete, no se puede regalar a la ligera un dispositivo tan caro y versátil para un uso meramente lúdico. Esta práctica, cada vez más extendida entre padres pone en peligro las relaciones básicas de la familia. Por tanto, una vez llegados a la edad, ambos padres, deben elaborar un horario para el uso del móvil y su entrega por la noche, a una hora prudencial para un adecuado descanso.

6.- No tener Televisión ni videoconsola de juegos ( Tv, Play Station, wii, Xbox…) en su habitación.
Que lo tengan o lo hagan los demás nunca sirve de pretexto. Ver determinada programación de la televisión o jugar a juegos de edades superiores con contenido violento y lenguaje soez estresa aún más a los adolescentes y les puede aumentar la agresividad en sus relaciones familiares y sociales. La mejor solución es comprar juegos adecuados a la edad y que todo esto se controle desde el salón de casa, es el mejor medio de uso y disfrute en familia de éste tipo de aparatos: tv y consolas. Para ello se deben poner horarios durante el fin de semana tanto para ver la tele, como para los juegos y nunca de lunes a jueves en época lectiva.

7.- La meditación como terapia.
La meditación suele emplearse como método de relajación apta para todas las edades y que funciona especialmente bien en niños con problemas de atención e hiperactividad. Afortunadamente ésta técnica tan versátil y accesible está siendo cada vez más valorada y extendida. Su práctica nos brindará un sinfín de beneficios como la reflexión, la relajación, el aumento de concentración, la mejora de la autoestima, etc, y según la técnica empleada potenciaremos más alguno de ellos.

Son muchas las familias que aplicando alguna o varias de éstas pautas se han beneficiado de un cambio progresivo en la calidad de vida. Esperamos que con éste artículo se aclaren ciertas lagunas en el entorno familiar y formativo.

Jesús García Villanueva
Gerente de Academia Sí o Sí. Educador, Formador y Trabajador Social.

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